Kim Kardashian aumentó unos treinta kilos durante el embarazo de su segundo hijo, Saint West, fruto de su matrimonio con el rapero Kanye West. La celebrity no pudo renunciar a los dulces y los antojos durante la gestación, y esto conllevó una gran subida de peso.

Pocos meses después de dar a luz a su pequeño, ya ha recuperado por completo su figura, y son muchos los que se preguntan que ha hecho para conseguirlo. Aunque en un primer instante, siguió con los malos hábitos, que había adquirido durante el embarazo, poco después, decidió recuperar su figura, siguiendo la dieta Atkins.

Esta dieta consiste en la eliminación del consumo de hidratos de carbono de manera radical, y la sustitución por proteínas para combatir la grasa y adquirir más masa muscular. Además, de ingerir únicamente una cantidad de calorías entre las 1500 y 1800 como máximo.

Este hábito, junto a la realización de ejercicio, supuestamente ha conseguido que la Kardashian haya vuelto a su espectacular figura.

Aunque los rumores son muchos, y se habla de que Kim, haya podido contar también con alguna «ayudita» quirúrgica para recuperarse al completo.

Tras varios meses en este plan, la mujer de Saint West, ha perdido más de 30 kilos, superando su estado normal con 56 kilos de peso actualmente.

Fuente: http://www.abc.es