Al igual que los hombres, ellas tienen sus deseos ocultos pero por vergüenza o falta de confianza no pueden manifestarlo abiertamente.

Puede que vayan mucho tiempo en una relación y exista una amplia confianza, sin embargo, algo que no deben dudar de los dos sexos es que existen fantasías sexuales muy difíciles de comunicar a sus parejas.

En el caso de ellas,  el recelo al qué pensarán o el temor a parecer una persona insaciable en el sexo hace que callen algunas prácticas que les gustaría probar y con las que , incluso, piensen o sueñen para la hora de masturbarse.

Pues te presentamos una lista de siete deseos para que tengas la iniciativa y la sorprendas de la manera erótica y placantera que se te ocurra.

1) Trátala como a una mujer sexy desconocida

El fin de esto es evitar la monotonía sexual y para esto nada mejor que recordarle lo sexy que es, lo mucho que te gusta su cuerpo, etcétera.

Regálale un conjunto sexy o un disfraz erótico para que, ella, sienta que la deseas y que tienes ganas de estar con ella igual que el primer día. De esta forma, se sentirá muy segura en la cama contigo y se atreverá a cumplir algunas de sus fantasías como, por ejemplo, deleitarte con un baile erótico o hacerte un sensual striptease que te dejará boquiabierto. Ten claro que, una mujer deseada, es una mujer fogosa y atrevida.

Además puedes satisfacerle esta necesidad. ¿Cómo? Jugando a ser desconocidos que se encuentran, casualmente, en un bar o en un punto de la ciudad y empiezan a conocerse.

2) Domínala y hazla sentir sumisa

El intercambio d elos roles sexuales es algo que no se atreven a pedir, por ejemplo, que un día ella sea la dominante y al siguiente ser la sumisa. Pues no debes hacerlo siempre pero cuando lo hagas seguro vivirás una experiencia genial.

A las mujeres les excita saber que tienen el absoluto control frente a un hombre y, por eso, que se pongan en el papel de dominante puede resultar de lo más estimulante para ellas: jugar con objetos como esposas, vendas o ataduras puede hacer que vuestro encuentro sea impresionante. Pero, también, resulta tentador cambiar de papel y ser dominada, por tanto, el hombre será quien lleve las riendas del encuentro y ella tan solo se dejará hacer.

3) Fantasear con otras mujeres

El motivo de esta fantasía es que el sexo en la mujer es mucho más pausado, sensorial y estimulante que el del hombre y, por eso, puede que fantaseen con tener una amante que conciba el sexo de su misma manera y que pueda darle auténticas dosis de placer. Sin embargo, que lo desee mentalmente no quiere decir que lo quiera cumplir en la vida real, por tanto, antes de proponerle nada al respecto investiga acerca de la naturaleza de este deseo.

4) Tener sexo en el agua

Es probable que cuando estés en la playa o la piscina sientas que tu chica está más cariñosa de lo normal o más pegada a tu cuerpo, el motivo es simple: les excita el agua. El contacto del agua con las partes íntimas femeninas puede despertar el deseo sexual y hacer que se exciten sin ni siquiera tocarlas.

Por tanto, si tienes la oportunidad, puedes sorprender a tu pareja con una noche romántica en un hotel que, ¡casualidad!, tenga una gran bañera o un jacuzzi en la habitación. Le encantará tu propuesta, ¡seguro!

5) Probar en lugares públicos

Les excita tener relaciones en lugares públicos en los que haya peligro de ser pilladas o vistas por otras personas. Es algo muy común que las mujeres desean pues, en esta fantasía, se une el deseo sexual, la pasión más incontrolable y el morbo de que alguien pueda pillaros haciéndolo.

Muchas chicas se callan este deseo por miedo a que sus parejas las juzguen pero es una experiencia que les vuelve locas, por tanto, atrévete un día a sorprenderla metiéndole mano en un sitio público y comprueba su reacción… ¡Seguramente le encantará!

http://m.nuevamujer.com/mujeres/pareja/todos/las-5-cosas-que-las-mujeres-no-se-atreven-a-pedir-en-la-cama/2016-10-05/154738.html

Por Grabiela Vaca Jaramillo