Sí, es en serio. Una persona productiva no desperdicia ni un minuto del día y tú no debes perderte de los beneficios de esta saludable práctica.

La productividad en este contexto no está necesariamente relacionada con el trabajo. Se trata más bien de reservar ese “tiempo sagrado” para las cosas que te darán energía y que te prepararán para el éxito del resto del día. Ese es el momento para hacer un cambio y comenzar con una mañana productiva, ya sea para el auto-cuidado, ejercicio, crecimiento personal, y la conexión espiritual, entre otros.

Según un reportaje publicado en el Wall Street Journal, dice que las 4:00 a.m. puede ser la hora más productiva del día y dentro de las razones detrás del incremento de la productividad encontramos que las distracciones, como los niños, son mínimas. A las cuatro de la madrugada nadie te va a estar enviando mensajes de texto y ciertamente habrá poca o casi nula actividad en Facebook u otras redes.

Ejemplos de personas más famosas que están despiertos y haciendo alguna cosa a las cuatro de la madrugada sobran, podemos encontrar a Tim Cook, director ejecutivo de Apple, que de hecho comienza su rutina a las 3:45 a.m.; o Michelle Gass, expresidente de Starbucks (Europa,Oriente Medio, Rusia y África) y ahora jefe comercio y agente de atención al cliente en los grandes almacenes de Kohl, programa su alarma a las 4:30 a.m. y sale a correr.

Sabemos que no es fácil, pero es cuestión de decisión, y si lo quieres hacer te ayudamos con estos trucos geniales para darte ánimo, cambiar tu rutina y despertarte muy temprano como toda una persona exitosa.

Si te preguntas qué hacer a esa hora de la madrugada o cómo hacerla productiva, toma nota de estas sugerencias.

1. Medita

Oprah Winfrey y Arianna Huffington comienzan su día con 20 o 30 minutos de meditación. Según Oprah “sólo desde ese espacio tú puedes crear el mejor trabajo y una mejor vida“.

Con ese breve espacio de meditación matutina puedes hacer que el resto del día sea manejable. Sentirás cómo te quitas peso de tus hombros.

2. Comienza ejercitándote un poco

Ejercitarse es una rutina casi obvia y existen tantos tipos de ejercicios que seguro encontrarás el ideal para ti. Por ejemplo, el emprendedor Russ Perry va a una clase en el gimnasio a las 5:00 a.m., él dice que “incluso he hecho amigos con calendarios y estilos de vida similares“.

No olvidemos que de las cosas más beneficiosas para el cuerpo es el ejercicio, si haces el intento, tanto solo un par de días después te vas a comenzar a sentir diferente.

3. Haz ejercicios de respiración

Shawn Achor, investigador sobre la felicidad de la universidad de Harvard y el autor del exitoso libro “La ventaja de la felicidad”, aconseja respirar, sentir tu respiración, inhalar y exhalar por dos minutos.

Él dice que lo hace a diario y eso le permite al cerebro enfocarse en cada cosa a la vez y con ello se mejoran los niveles de felicidad, así cómo se disminuyen los niveles de estrés.

4. Dormir con tu equipo de entrenamiento

Suena extraño, pero hay personas que duermen con su ropa de gimnasio y se pone su calzado deportivo en los primeros 10 segundos después de despertar, ¿por qué?, porque es muy difícil caer en la tentación de volver a dormir una vez tienes tus zapatos puestos, así como todo el atuendo para iniciar tu día con alguna actividad física.

5. Encuentra una razón para levantarte

  Parece obvio pero realmente te has puesto a pensar ¿qué te hace ponerte en pie cada mañana? o ¿por qué te vas a levantar a las cuatro de la madrugada? Te lo preguntamos en serio.

No te despiertes a las 4:00 a.m. solo por hacerlo. Ten un plan de algo, alguna cosa que quieras hacer por ti o para ti mismo, preferiblemente algo divertido, estimulante que le traiga alegría a tu día.

6. Cambia la ubicación de tu reloj despertador

Tener una alarma (o tu smartphone) cerca de tu cama o al alcance de tus brazos, es la principal razón por la cual la mayoría de las personas no pueden ponerse de pie en las mañanas. Piénsalo, ¿cuántas veces has apagado la alarma sin darte cuenta de que lo estás haciendo?¡Exacto!

Un mejor lugar para dejar tu despertador puede ser el baño, ya que de todas formas iremos hasta allá a tomar una ducha o nuestras necesidades matutinas.

Si el baño está fuera de tu habitación (muy distante), puedes dejar la alarma en una mesa o algún mueble lejos de tu cama, el ejercicio es precisamente que tengas que levantarte para ir a apagarla.

7. Imagina lo que puedes hacer con una hora adicional en tu día

¿Te ha pasado que en ocasiones piensas que el día debería ser más largo para hacer todo lo que necesitas o quieres hacer? Ahora combínalo con este ejercicio, que es netamente de creatividad.

Solo imagina, haz un cuadro en tu cabeza y piensa: ¿qué harías si tuvieras una hora en tu día?, ¿la usarías para hacer ejercicio, para leer más, para prepararle comida a tus hijos, para regar el jardín, dar una vuelta con tu perro, ordenar tus cosas?

8. Sea lo que sea que hagas, no puede faltar un desayuno saludable

No importa si es meditación, ejercicio, leer las noticias o lo que sea, no puedes olvidar tu alimentación, y entre más sano, mejor. Tu cuerpo lo agradecerá y el bienestar será automático.

Cambia tu tazón de cereal azucarado por algo más saludable, como avena o un batido de proteína, así evitarás el cansancio y el hambre más tarde, cuando el efecto del azúcar desaparece.

Prueba frutas y verduras ricas en fibra y proteína magra que te mantendrán hasta la hora del almuerzo (así de paso no engordas comiendo basura). Ser una persona productiva sólo depende de ti.

9. Establece tres objetivos para tu día (cada día)

No se trata de una lista de tareas diarias (lo que siempre haces). Las personas más exitosas comienzan el día poniendo su enfoque mental en algo que les haga mejorar.

¿Qué te podría hacer crecer como persona o ser más productiva, te daría más energía, te haría más feliz, o qué necesitas para sentar las bases y hacer un día de productividad épico?

10. Limpia tu ‘inbox’

Como mencionamos, no se trata necesariamente de hacer ejercicio o hacer lo que todo el mundo hace, puedes sencillamente limpiar la bandeja de entrada de tu correo por ejemplo. Borra mensajes de publicidad, responde los correos y mensajes que tienes en fila del día o la semana pasada.

Ponte una política de “bandeja de entrada cero”, o sea, que no haya nada pendiente después de las 6:00 a.m.

¿Por qué las personas más productivas están comenzando su día a las 4 a.m.?

POR BOCAlista